Hoy quiero hablar de una teoría que tengo y es la de que los niños siempre botan el balón de baloncesto en una tienda de Decathlon y su relación con el e-commerce
-Piénsalo, si alguna vez les has comprado un balón de baloncesto a tus hijos en un Decathlon, desde que lo cogen no paran de botarlo. Este proceso sólo se interrumpe durante 10-30 segundos en las maravillosas cajas de pago de Decathlon (brutal el proceso), tras esto, el niño continúa disfrutando
-Pues así es cómo debemos de hacer que sea el proceso de un e-commerce desde que eliges el producto, debemos de hacer que nuestros clientes disfruten del proceso, para eso es clave el dinamismo de la web, es algo que estoy obsesionado, huir de plantillas por defecto, darle el toque de que está viendo algo vivo, y luego el proceso de comprar, os recuerdo que el cliente no paga, el cliente compra para disfrutar ya que pagar, se pagan las multas y por suerte, no cobro multas.
-Botar el balón, ese movimiento, es una oportunidad potencial para que el cliente disfrute y vea más opciones de compra. Por eso destaco tanto que en e-commerce, la fórmula de Life Time Value es una de las claves del negocio. Debemos de analizar el potencial de nuestros clientes, debemos de rodearlos de todo lo que les interesa, debemos de hacer que sea una relación sea de futuro.
-El dinamismo también se muestra en las creatividades que construimos para Meta o Google, métricas que sigo y que no os voy a sorprender como CTR, CPM, Roas… Pero más que eso cuando algo no funciona, cuando el algoritmo dice que no es el camino, el dinamismo se debe de traducir en acción en cambio de propuesta en entender el porqué, valoro mucho la intuición y el gusto, pero en este mundo no sólo es eso, hay mucho más. Es como si le decimos al niño que no bote en el pasillo y que vaya a la caja a pagar, quizá el niño decida dejar el balón en el cesto de nuevo.
Así es como veo el e-commerce, dinámico en sus categorías, con personalización en su manera de navegar, en su producto, en su forma de comunicar, potenciando siempre la relación con los clientes clave, enamorando con la propuesta visual y sobre todo haciendo que el niño que todos llevamos dentro siga botando el balón fuera de la tienda, ese, sin duda, será el gran éxito.


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